La Esquina de Giselda

ENTRE HOJAS MUERTAS
Ahí, entre las hojas truncas
debajo de la hierba recién sesgada ,
un insecto huye de los dedos.
De quien  huye el segador?
Tiene un miedo astronómico
como deudas impagables.
Teme a otro segador?
Huye también de la cerbatana con veneno,
del tormento  y la incertidumbre,
y de posibles fieras.
El insecto  sólo lucha inocentemente
por la vida.
En segador pretende decapitar
hasta su propia sombra.
Cuantas cabezas arrancaron las abejas asesinas?
Y son pocas ante las briznas mudas de horror
tras el paso de un hombre con guadaña.
Cuantos  cuerpos dejaron mutilados los tiburones sangrientos?
Sin embargo duelen menos
que una orden de ejecución.
Cuanto camino arrasó una columna de poderosas hormigas?
Pero es poca ante  la sangre derramada de los sueños,
 la complicacion humana,
o las alas rotas del ruiseñor.
A donde van los segadores
rompiéndose el alma,
martirizando sus vidas,
trocando el breve minuto del placer?
Que dios nos ayude; no se pueden arreglar
el miedo,  el odio,  el desamor.
Ante las tristes noticias
la mañana cobra un tinte de otoño
 y el insecto minutero sonríe para morir,
complacido de su breve trayecto.
Erika Corona

 

 

 

La Esquina de Giselda

IMPRECACIÓN DE LA MADERA
Ante un árbol caído imagino los gritos.
Todavía dibujo en los oídos
el largo gemido como un estertor.
En la calle quedó la savia sanguinolenta de las heridas.
Nadie la probó,
nadie se inquietó ante los regios machetazos
del doble error.
Otro gemido de antaño
protesta ante la claridad desnuda.
y un manojo de lamentos y desaprobación
se asoma ante la mañana de grandes luces.
Los crujidos queman almas
Cien mil voces centenarias
se bifurcan con ansiedad.
El canto del árbol
trae el silencio de un buey empalado.
La caída sepulta las historias vivas
o muertas.
¿Por qué la moto sierra no oyó los bramidos?
¿Alguien  los oyó?
Centenares de pájaros anidarán en el eco de la soledad
y nos contentaremos con apreciar la hermosa
y fría arquitectura,
hasta que un día  los ingenuos brotes
también nos amen.
Erika Corona

Íntima

Este es un pequeño poema pero que dice mucho, Juana Borrero era una persona con mucho potencial para las artes, con una voluntad de acero a pesar de estar enferma su carácter no menguo, siguió apasionada como siempre.

 

¿Quieres sondear la noche de mi espíritu?
Allá en el fondo oscuro de mi alma
hay un lugar donde jamás penetra
la clara luz del sol de la esperanza.
¡Pero no me preguntes lo que duerme
bajo el sudario de la sombra muda…
detente allí junto al abismo, y llora
como se llora al borde de las tumbas!
Juana Borrero

 

Julián del Casal

NEUROSIS

 

Noemí, la pálida pecadora
de los cabellos color de aurora
y las pupilas de verde mar,
entre cojines de raso lila,
con el espíritu de Dalila,
deshoja el cáliz de un azahar.

 

Arde a sus plantas la chimenea
donde la leña chisporrotea
lanzando en torno seco rumor
y alza tiene su tapa el piano
en que vagaba su blanca mano
cual mariposa de flor en flor.

 

Un biombo rojo de seda china
abra sus hojas en una esquina
con grullas de oro volando en cruz,
y en curva mesa de fina laca
ardiente lámpara se destaca
de la que surge rosada luz.

 

Blanco abanico y azul sombrilla,
con unos guantes del canapé,
mientras en taza de porcelana,
hecha con tintes de la mañana,
humea el alma verde del té.

 

¿Pero qué piensa la hermosa dama?
¿Es que su príncipe ya no la ama
como en los días de amor feliz,
o que en los cofres del gabinete,
ya no conserva ningún billete
de los que obtuvo por un desliz?

Corazón Feliz

Teresa de Jesus.jpgFoto: tomada de Ecured

 

Teresa de Cepeda y Ahumada, Mas Conocida como Santa Teresa de Jesús, Nació en Ávila España, el 28 de marzo de 1515.Fue una religiosa, mística y escritora, fundadora de las carmelitas descalzas.

 

Dichoso el corazón enamorado
que en solo Dios a puesto el pensamiento:
por Él renuncia todo lo creado,
y en Él halla su gloria y su contento;
aunque de si mismo vive descuidado,
porque en su Dios está todo su intento,
y así alegre pasa y muy gozoso
las ondas de este mas tempestuoso.

Santa Teresa

 

 

 

Virgen Triste

http://www.cubaliteraria.cu/autor/juana_borrero/image/plastica/dibujo_01_.jpgDibujo de Juana
La Poesía de Julián del Casal es incomparable y este especialmente es uno de los mejores poemas que sacan sentimientos hermosos al que los lee, por nos demos cuenta de como el apreciaba a Juana Borrero y en que alta estima la tenia.
Virgen triste
(Julián del Casal)
Tú sueñas con las flores de otras praderas,
nacidas bajo cielos desconocidos,
al soplo fecundante de primavera,
que avivando las llamas de tus sentidos,
engendren en tu alma nuevas quimeras.
Hastiada de los goces que el mundo brinda
perenne desencanto tus frases hiela,
ante ti no hay coraje que no se rinda,
y siendo aún inocente como Graciela,
pareces tan nefasta como Florinda.
Nada de la existencia tu ánimo encanta;
quien te habla de placeres tus nervios crispa;
y terrores secretos en ti levanta,
como si te acosase tenaz avispa
o brotaran serpientes bajo tu planta.
No hay nadie que contemple tu gracia excelsa
que eternizar debiera la voz de un bardo,
sin que sienta en su alma de amor el dardo,
cual lo sintió Lohengrin delante de Elsa,
y a mirar a Eloísa, Pedro Abelardo.
Al roce imperceptible de tus sandalias,
polvo místico dejas en leves huellas,
y entre las adoradas sola descuellas;
pues sin tener fragancia como las dalias,
tienes más resplandores que las estrellas.
Viéndote en la baranda de tus balcones,
de la luna de nácar a los reflejos,
imitas una de esas castas visiones,
que teniendo nostalgia de otras regiones,
ansían de la tierra volar muy lejos.
Y es que al probar un día del vino amargo
de la vid de los sueños, tu alma de artista,
huyendo de su siglo materialista,
persigue entre las sombras de hondo letargo
ideales que surgen ante su vista.
¡Ah! Yo siempre te adoro como un hermano,
no sólo porque todo lo juzgas vano
y la expresión celeste de tu belleza,
sino porque en ti veo ya la tristeza
de los seres que deben morir temprano.

 

 

 

 

Amado Nervo

Desde Muy joven he seguido la obra de este poeta, una amiga mayor que yo tiene un libro muy viejo que no recuerdo el año de su edición, y me lo prestó para que leyera los poemas de ese libro eran muchos autores pero el que mas me marco por el gusto de sus poemas fue Amado Nervo.
Apreciados lectores espero que este poema les sea de su agrado.
Tú que piensas que no creo
cuando argüimos los dos,
no imaginas mi deseo,
mi sed, mi hambre de Dios;
ni has escuchado mi grito
desesperante, que puebla
la entraña de la tiniebla
invocando al Infinito;
ni ves a mi pensamiento,
que empeñado en producir
ideal, suele sufrir
torturas de alumbramiento.
Si mi espíritu infecundo
tu fertilidad tuviese,
forjado ya un cielo hubiese
para completar su mundo.
Pero di, ¿qué esfuerzo cabe
en un alma sin bandera
que lleva por dondequiera
tu torturador ¿quién sabe?;
que vive ayuna de fe
y, con tenaz heroísmo,
va pidiendo a cada abismo
y a cada noche un ¿por qué?
De todas suertes, me escuda
mi sed de investigación,
mi ansia de Dios, honda y muda;
y hay más amor en mi duda
que en tu tibia afirmación.
Amado Nervo

Íntima

Aquí otro poema de unas de la más grandes poetizas latinas de la historia.

 

¿Quieres sondear la noche de mi espíritu?

Allá en el fondo oscuro de mi alma

hay un lugar donde jamás penetra

la clara luz del sol de la esperanza.

¡Pero no me preguntes lo que duerme

bajo el sudario de la sombra muda…

detente allí junto al abismo, y llora

como se llora al borde de las tumbas!

Íntima, de Juana Borrero

Otro de Villena

Nunca me había detenido en leer sus obras pero compre un ejemplar de “La Pupila Insomne” y fue cuando conocí su estilo y como trasmitía un sentimiento de melancolía. Aquí estoy haciéndole honor a su obra.

Este me lo obsequió mi amigo Lost

HEXAEDRO ROSA
I
!Te amo!…
A tu lado o en tu ausencia; en la realidad o en el sueño;
en la intimidad del rincón amable o ante el formidable arrullo del mar;
en la noche lunada o negra y punteada
de estrellas interrogadoras; en el momento maravilloso
y tierno del amanecer; en el estupor meridiano del día
o en el pensamiento crepúsculo de oro…
En todos los sitios y a todas las horas te he dicho ya
las palabras que creí no iba a pronunciar jamás.
II
Tu amor irrumpió mi vida como se cuela una ráfaga
por una ventana abierta.
Todos mis papeles se alborotaron y en un vuelo de
espanto se deslizaron bajo los muebles y hacia los rincones.
¿Qué haz hecho, revoltosa?… ¿Cómo penetras sin
permiso?… No quieras irte. He cerrado cuidadosamente
la ventana y no te dejaré hasta que arregles lo que desordenó
tu travesura. !A ver si recoges aquel recuerdo
mio y me traes esas cuartillas de la historia triste y el
cuento ese que aún no he terminado y aquella esperanza
que germinaba bajo mi frente cargada hace un instante
por estos pensamientos que han quedado aquí, a mis
pies, truncos y revueltos! !Qué maremágnum has ocasionado
con tu entrada! !Anda, obedece!…
Y mientras te digo todo esto, tú estás ahí, de pie en el
medio de mi alma, con mi más vieja tristeza bajo el tacón
de tu zapato, diciendo a mi severidad, con una sonrisa
divina: -Indudablemente, nada hay más descortés
que un rayo de sol…
Y lo peor del caso -!atrevida!- es que pareces muy
satisfecha de que haya cerrado mi ventana.
III
Tú dices que eres triste. Yo sér que comprendes mis
tristezas. Pero a pesar de ti misma, tú eres alegre,
alegre como la luz, como la flor, como el trino.
Lo raro es que tu alegría es producida por mi amor.
Proviene tu alegría del amor del hombre taciturno,
obsedido por el Misterio y por el Arte, envenenado por
la Filosofía y por el Mundo.
Como yo conozco ese milagro, temo que se produzca
en mi. Temo el contagio de tu celeste y poderoso júbilo.
!Oh amada! no me arrebate tu alegría lo que me
enorgullece y me define. !No vuelva el tiempo ingenuo
de la poesía melifua y desastrosa! En mi gravedad de
crepúsculo tendré, para ti sola, luces y flores y trinos.
Déjame la palabra amarga. La tristeza y la cólera son mías.
Pero mi ternura sabrá nacer tu jovialidad de niña en
un columpio de arrullos.
IV
Será un día cualquiera… Habrá rostros graves y rostros
sonrientes. Todo acurrirá como en un sueño y tú no
sabrás qué pasa…(Tu alma será una dulce angustia y una expectación de aurora)
-¿Por qué me visten así?¿POr qué me coronan de
flores?¿Por qué lloran y rien? -me preguntarás
Y yo permaneceré silencioso, para no romper con mi
voz el sonambulismo del momento.
Pero mi ternura sabrá mecer tu jovialidad de niña
cuando hayan quitado los polvos a besos, cuando tú también
derrames una lágrima límpida, entonces, rodearé tu
cintura con mis brazoz y te diré una palabra:
-Vamos…
V
Música, la de tus palabras; perfume, el de mis versos;
corona, mis lágrimas sobre tu cabellera.
¿Qué mejor cinturón, para tu talle, qué cinturón más
tierno, más fuerte y más justo que el que te darán mis
brazos?… Para tu seno, ¿qué mejor ceñidor que mis
manos amorosas?… ¿Qué mejor pulsera para tus
muñecas que las que formen mis dedos al tomarlas para
llevar tus manos a mi boca?…
Una sola mordedura, cálida y suave, a un lado de tu
pecho, será un broche único para sujetar a tu cuerpo
la clámide ceñida y maravillosa de mis besos…
Puedes venir desnuda a mi fiesta de amor. Yo te
vestiré de caricias…
VI
Entonces…
Cuando en tu cuerpo, rendido, no vibre ya el temblor
elástico de los miembros; cuando tus labios no tengan
fuerzas para besar; cuando tu brazo fatigado se
extienda en un reposo lánguido y en un gesto débil y
esquivo de negación agites la cabellera trémula…
Entonces… Cuando tus ojos estén borrachos de
adormideras sutiles, cuando los párpados te pesen y se
caigan, quemados por la mirada ardiente de toda la
noche… Entonces, a través de la fina malla de tus
pestañas, verás todavía alargarse en mis pupilas ávidas
un desperezamiento de panteras…
Rubén Martínez Villena.

 

Villena

Creo que toda persona debe de tener una meta, en la vida aunque crea que es el fin Villena estaba enfermo de tuberculosis y tenia la salud muy deteriorada pero seguía muy a su modo teniendo esperanzas.

Aquí les regalo uno de sus poemas mas iluminados:

Porque mi ser necesita,
Para seguir su camino,
algún cambio en el destino
bajo el que llora y se agita.
Una pasión infinita,
algo que acabe mi duelo,
y que cumpliendo mi anhelo
al abatir mi amargura
me deje el alma tan pura
como un pedazo de cielo…..!!!!

Villena