
Amable y silencioso ve por la vida, hijo.
Amable y silencioso como rayo de luna…
En tu faz, como flores inmateriales, deben
florecer las sonrisas.
Haz caridad a todos de esas sonrisas, hijo.
Un rostro siempre adusto es un día nublado,
es un paisaje lleno de hosquedad, es un libro
en idioma extranjero.
Amable y silencioso ve por la vida, hijo.
Escucha cuanto quieran decirte, y tu sonrisa
sea elogio, respuesta, objeción, comentario,
advertencia y misterio …
Marzo, 5 de 1915.
Amado Nervo



Bello!!! Creo que se puede decir mucho con una sonrisa!
Hola, soy Yoenkys, un besote enorme para tí, que bueno poder escribirte de nuevo amiga mía, jaja, qué alegría me da volver a comunicarme contigo.