La Esquina de Giselda

Mi Amiga siempre brindando excelencia.

Rechazo

Entre tantas siluetas, la tuya
no sé por qué
me harta con su  tozudez
me traga su  gracilidad
y el mundo se vuelca sobre mis años,
sobre el hilo mágico de lo continuo de fina daga
lo inexplicable del porqué fue
y lo indefinido de la misma drástica respuesta.
La explicación es témpano de algo más que frialdad.
El nunca jamás esquivo
de escribir un verso se amor.
Mirenme aquí vagando entre las amadas poses
como entre cuerdas
en una acordeón de espumas
o en uno solo de tus gestos.
Me atropella el sabor de la viscosidad
la dureza de lo flexible
del arma  tierna.
Se me atraganta la sal
la nervadura perfecta;
pero no sé por qué
escupes una sepultura de  lamentos
corroída de insomnios
que añora otro ser
a través de la  perversidad de tu rostro
cuajado de hermosas palabras sin color.
No entiendo la obstinación
si todo es silencio
como hojas meditabundas
Erika Corona

2 respuestas a “La Esquina de Giselda”

  1. Ups! Gise te quedaste vacía, sacaste todo lo que tenías para decir en tan pocas palabras que me he quedado en hielo, ño menos mal que tú eres mi amiga, porque si fueses mi enemiga me hubieras fusilao Jejejejeje.

    Nada, Very beautiful your publication one more time, Thanks.

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