La Esquina de Giselda

IMPRECACIÓN DE LA MADERA
Ante un árbol caído imagino los gritos.
Todavía dibujo en los oídos
el largo gemido como un estertor.
En la calle quedó la savia sanguinolenta de las heridas.
Nadie la probó,
nadie se inquietó ante los regios machetazos
del doble error.
Otro gemido de antaño
protesta ante la claridad desnuda.
y un manojo de lamentos y desaprobación
se asoma ante la mañana de grandes luces.
Los crujidos queman almas
Cien mil voces centenarias
se bifurcan con ansiedad.
El canto del árbol
trae el silencio de un buey empalado.
La caída sepulta las historias vivas
o muertas.
¿Por qué la moto sierra no oyó los bramidos?
¿Alguien  los oyó?
Centenares de pájaros anidarán en el eco de la soledad
y nos contentaremos con apreciar la hermosa
y fría arquitectura,
hasta que un día  los ingenuos brotes
también nos amen.
Erika Corona

15 Replies to “La Esquina de Giselda”

  1. Erika, estás denjado caer misiles atómicos, y voy a tenr que ponerme amarillo y negro como las señales nucleares, mijita afloja que le vas a descomponer el cerebro a los demás óyeme que cosa tan grande chica.

    Jajajaja Era broma, amiga tu poema está excelente y muy bien logrado a mi modo de ver, felicidades, me ha gustado muchísimo.

      • Sí estoy aquí entré unos minutillos para ver si estabas acá, ya casi voy saliendo para Provincia por trabajo y no regreso hasta el lunes por la noche, espero correo tuyo amiga mía, espero correo tuyo.

        Ah! el poema de Gise está bárbaro, es bueno que de vez en cuando te los envíe para ver su obra jejeje, mirando se aprende no crees?

  2. Holap! Vi tu comentario y te respondí, espero que leas la respuesta al último comentario donde me dices que mis poemas están llenos de delicadeza hacia la mujer, espero que lo leas y te agrade lo que allí te contesto, no soy de los que cambia de actitud, simplemente no sé, ser de otra manera, mil gracias te doy por tenerme presente y darme tu criterio, espero siempre tener la dicha de saber que estás ahí al alcance de un click, en la eternidad de un instante, en un pensamiento que cruza por la mente, o simplemente en el subconsciente oculto para todos, para saber que estás ahí!

  3. Hola es primera vez que entro a esta pagina y son espectaculares los poemas que he leido en poco tiempo, gracias a Erika y May por sus poemas son los que he leido y a Giselda por recomendarme la pagina pueden considerarme uno mas del sitio.

    Saludos y continuen asi

  4. Hola, cómo estás amiga mía? Yo por acá con bastante trabajo, estoyatareado con un proyecto de Donaciones de 11 de las Comunidades que fueron afectadas por IRMA, y la ONG OXFAM, del Gobierno de Bélgica, va a realizar un donativo a cada vivienda de esas comunidades, y son 8 artículos los que trae el kit, te podrás imaginar la cantidad de levantamientos y censo de viviendas no de población, bueno estoy que ni a trocitos alcanzo.

  5. Erika:
    En el mundo deambulan muchos cuerpos sin corazón, sin sentimientos, sin ojos y sin voz, el universo agradece y necesita de esos pocos corazones, de esos pocos sentimientos, de esos pocos ojos, y de esas pocas voces que como tú son capaces de sentir el dolor que le causamos a la naturaleza, de sufrir las sinrazones de quienes solo hacemos daños, de llorar por lo que perdemos inexorablemente y de dar el más enérgico grito de “YA BASTA DE TANTA AFRENTA A LA VIDA”

  6. hola, ya tenía una idea de quien eras pero me quedé todavía un 5% detrás. me agradó mucho el vuelo y el sentimiento poético expuesto. la madera y el pueblo necesitaban esta composición para que los desalmados acaben de darse cuenta de sus errores. Ojalá y algún dia la desaprobación en lo patrimonial alcance su fuerza para combatir a los indolentes que no respetaron ni siquiera la afectación al medio ambiente. El titulo es certero. saludos y que siga este blog con esa manera y esas artistas de tanto empuje.

  7. Muy buena manera de hacer ese necesario llamado a cuidar la naturaleza, en especial esos áboles que además de sombra guardan recuerdos, etapas, épocas y muchas cosas más de un valor sentimental insustituible.
    Dice la autora que ni la motosierra ni quienes la manipulan desde una fria oficina o con ella misma en las manos oyeron “los crujidos que queman las almas” es que todos no estamos dotados de la necesaria sensibilidad para escuchar los arboles o sentir las caricias auditivas de un trino matinal, sólo aquellos que tienen esa virtud lamentan hoy tanta savia derramada tal vez por no tener en cuenta otra posibilidad.
    De todas formas esperaremos los retoños que ojalá no salgan llenos de espinas como muestra a su inconformidad con el atropello de sus ancestros.
    Gracias Gise, muy bueno tu poema, como siempre.

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