Otro de Villena

Nunca me había detenido en leer sus obras pero compre un ejemplar de “La Pupila Insomne” y fue cuando conocí su estilo y como trasmitía un sentimiento de melancolía. Aquí estoy haciéndole honor a su obra.

Este me lo obsequió mi amigo Lost

HEXAEDRO ROSA
I
!Te amo!…
A tu lado o en tu ausencia; en la realidad o en el sueño;
en la intimidad del rincón amable o ante el formidable arrullo del mar;
en la noche lunada o negra y punteada
de estrellas interrogadoras; en el momento maravilloso
y tierno del amanecer; en el estupor meridiano del día
o en el pensamiento crepúsculo de oro…
En todos los sitios y a todas las horas te he dicho ya
las palabras que creí no iba a pronunciar jamás.
II
Tu amor irrumpió mi vida como se cuela una ráfaga
por una ventana abierta.
Todos mis papeles se alborotaron y en un vuelo de
espanto se deslizaron bajo los muebles y hacia los rincones.
¿Qué haz hecho, revoltosa?… ¿Cómo penetras sin
permiso?… No quieras irte. He cerrado cuidadosamente
la ventana y no te dejaré hasta que arregles lo que desordenó
tu travesura. !A ver si recoges aquel recuerdo
mio y me traes esas cuartillas de la historia triste y el
cuento ese que aún no he terminado y aquella esperanza
que germinaba bajo mi frente cargada hace un instante
por estos pensamientos que han quedado aquí, a mis
pies, truncos y revueltos! !Qué maremágnum has ocasionado
con tu entrada! !Anda, obedece!…
Y mientras te digo todo esto, tú estás ahí, de pie en el
medio de mi alma, con mi más vieja tristeza bajo el tacón
de tu zapato, diciendo a mi severidad, con una sonrisa
divina: -Indudablemente, nada hay más descortés
que un rayo de sol…
Y lo peor del caso -!atrevida!- es que pareces muy
satisfecha de que haya cerrado mi ventana.
III
Tú dices que eres triste. Yo sér que comprendes mis
tristezas. Pero a pesar de ti misma, tú eres alegre,
alegre como la luz, como la flor, como el trino.
Lo raro es que tu alegría es producida por mi amor.
Proviene tu alegría del amor del hombre taciturno,
obsedido por el Misterio y por el Arte, envenenado por
la Filosofía y por el Mundo.
Como yo conozco ese milagro, temo que se produzca
en mi. Temo el contagio de tu celeste y poderoso júbilo.
!Oh amada! no me arrebate tu alegría lo que me
enorgullece y me define. !No vuelva el tiempo ingenuo
de la poesía melifua y desastrosa! En mi gravedad de
crepúsculo tendré, para ti sola, luces y flores y trinos.
Déjame la palabra amarga. La tristeza y la cólera son mías.
Pero mi ternura sabrá nacer tu jovialidad de niña en
un columpio de arrullos.
IV
Será un día cualquiera… Habrá rostros graves y rostros
sonrientes. Todo acurrirá como en un sueño y tú no
sabrás qué pasa…(Tu alma será una dulce angustia y una expectación de aurora)
-¿Por qué me visten así?¿POr qué me coronan de
flores?¿Por qué lloran y rien? -me preguntarás
Y yo permaneceré silencioso, para no romper con mi
voz el sonambulismo del momento.
Pero mi ternura sabrá mecer tu jovialidad de niña
cuando hayan quitado los polvos a besos, cuando tú también
derrames una lágrima límpida, entonces, rodearé tu
cintura con mis brazoz y te diré una palabra:
-Vamos…
V
Música, la de tus palabras; perfume, el de mis versos;
corona, mis lágrimas sobre tu cabellera.
¿Qué mejor cinturón, para tu talle, qué cinturón más
tierno, más fuerte y más justo que el que te darán mis
brazos?… Para tu seno, ¿qué mejor ceñidor que mis
manos amorosas?… ¿Qué mejor pulsera para tus
muñecas que las que formen mis dedos al tomarlas para
llevar tus manos a mi boca?…
Una sola mordedura, cálida y suave, a un lado de tu
pecho, será un broche único para sujetar a tu cuerpo
la clámide ceñida y maravillosa de mis besos…
Puedes venir desnuda a mi fiesta de amor. Yo te
vestiré de caricias…
VI
Entonces…
Cuando en tu cuerpo, rendido, no vibre ya el temblor
elástico de los miembros; cuando tus labios no tengan
fuerzas para besar; cuando tu brazo fatigado se
extienda en un reposo lánguido y en un gesto débil y
esquivo de negación agites la cabellera trémula…
Entonces… Cuando tus ojos estén borrachos de
adormideras sutiles, cuando los párpados te pesen y se
caigan, quemados por la mirada ardiente de toda la
noche… Entonces, a través de la fina malla de tus
pestañas, verás todavía alargarse en mis pupilas ávidas
un desperezamiento de panteras…
Rubén Martínez Villena.

 

8 Replies to “Otro de Villena”

  1. Hola Ruth… hace unos pocos días conversaba con alguien de poesía y me hablaba de este poema de Villena, lamentablemente Villena es uno de mis poetas pendientes, conozco muy poco de su vida y de su obra; te agradezco este acercamiento y el poema, Tu y esa persona me han dejado el gusto de la necesidad de indagar más en su vida y obra… gracias

    • Ha mucho desde que estaba en la secundaria en Historia de Cuba que ya se dejaba ver el joven rebelde que era, participó en la protesta de los 13, comencé a investigar e indagar porque su vida y obra.
      Tengo su libro “La Pupila Insomne”
      Saludos cordiales gracias por el comentario.

  2. Hola amiga me encanta este poema de Villena pues desconocía de el y la verdad que es muy hermoso,gracias por traerme recuerdos de mi época de la escuela y a unos de los personajes históricos de la revolución cubana que mas me llamó la antencion en aquel entonces .

  3. Conozco poco de Villena, esa fase de poeta la desconocemos muchos, es bueno hacer honor a su obra..
    Gracias Ruthbendita..
    Un saludo a Lost, es mi amigo también.

    • Si, es que su vida de revolucionario es mas notoria, pero es un poeta excelente, el primer poema que publique es el que me mas me gusta de el.

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